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En que nos diferenciamos de las zebras

Por babalum, 01-06-2008 9:50 am

Basado en una historia extraída de una entrevista a “Eduard Punset” en algún programa de televisión.

Zebra en la Sabana¿En que nos diferenciamos de las zebras?

Bueno, pues para empezar veamos que hace la zebra. La zebra vive feliz en la Sabana y se pasa el día pastando. Se pasa el día pastando y es feliz.

De repente olfatea a un león.

La zebra se pone en estado de alerta, mejor dicho, tiene terror. Su organismo es rápidamente inundado por hormonas y otros transmisores que hacen que se tensen sus músculos, se libere energía y la zebra empieza a correr en un estado de stress y angustía total. Todo ello para aumentar su probabilidad de sobrevivir.  Zebra perseguida por leon

Entonces pueden pasar dos cosas.

El león alcanza a la zebra y la historia se acaba para la zebra.

O bien, la zebra escapa.

En cuanto la zebra haya escapado, inmediatamente volverá a su actividad anterior. La zebra vive feliz en la Sabana pastando.

Veamos ahora como nos comportaríamos las personas.

En primer lugar mientras estamos pastando estaríamos constantemente preocupados por la posible presencia de un león. ¿Y si viene un león? ¿Podré correr suficientemente rápido? ¿Y si me alcanza? ¿Y si me escapo?¿Hacia donde tendré que correr?¿Habrá más de un león?

Está comprobado que cuando imaginamos situaciones, nuestro organismo responde, aunque con menor intensidad, como si realmente estuviesemos viviendo dicha situación. Mientras nos preocupamos por una posible ameneza estaremos segregando las mismas hormonas y generando stress.

Bien. Sigamos con nuestra historia de la Sabana. De repente nos percatamos de la presencia de un león. Igual que la zebra tendremos terror, se pondrán en marcha todas nuestras funciones de alerta máxima y huiremos lo más rápidamente posible.

Como ya sabéis, pueden pasar dos cosas. O nos comen, con lo cual pasaríamos a un estado de paz eterna, o bien nos escapamos.

Supongamos que escapamos. ¿Volveremos a pastar tranquilamente? Me temo que no. Nos pasaremos un largo tiempo, probablemente muchas veces durante las siguientes semanas, recordando la escena, a pasar el mismo terror una y otra vez y revivir incluso lo que no pasó. ¿Y si el león hubiese sido más rápido? ¿Y si me hubiese caído? ¿Y si no hubiese detectado al león? Resumiendo, más stress, más adrenalina, más angustia y menos felicidad.

Conclusión: “Be zebra my friend”, aunque sólo sea un poquito.

Hombre Zebra

 

 

 

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