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Como comunicar de forma eficaz

Por babalum, 26-08-2008 7:31 am

El otro día en una charla a la que atendí, hablaron una vez más de la comunicación.

A pesar de haber leído y escuchado miles de veces sobre el tema, ésta vez me llamo la atención, no sólo por lo simple y obvio del planteamiento, sino también porque tiene en cuenta aspectos que casi nunca se mencionan en éste contexto.

Comunicacion Eficaz

Comunicacion Eficaz

Muchos ya conoceréis de sobra que las palabras sólo transmiten el 7% del mensaje. El resto está en la comunicación no verbal. Las caras, los gestos, la posición, la entonación, etc. Aunque es natural que cuidemos y preparemos al máximo la comunicación y la información que vamos a transmitir, son mucho más importantes otros aspectos, si queremos ser eficaces.

En primer lugar algo que no solemos tener en cuenta. ¿Cómo estamos con nosotros mismos? ¿Como podemos comunicar eficazmente, si no nos conocemos? También tenemos que ser capaces de controlarnos y estar motivados. Es nuestra responsabilidad encontrar la manera de cargarnos las pilas cada mañana y transmitir con energía.

No recuerdo si se mencionó, pero diría que aquí también cabría la autoestima. ¿Como vamos a comunicar algo si no nos soportamos a nosotros mismos?

Finalmente vendría el conjunto de habilidades que debemos desarrollar frente a los demás.

Obviamente la empatía, que no es más que saber ponerse en el lugar del otro y la capacidad de escucha. Pero escuchar de verdad, no simplemente oir lo que te dicen, o lo que es peor, imaginarte lo que te van a decir e interrumpir.

Las otras habilidades sociales necesarias para una comunicación eficaz son, el saber adaptar el mensaje y a uno mismo al que se tiene delante, la personalidad de cada uno y finalmente saber defender los intereses propios sin ofender (la asertividad).

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16 cosas que no me enseñaron en el colegio

Por babalum, 04-06-2008 8:31 pm

 

Traduzco a continuación un articulo del Positivity Blog. Los 16 puntos que menciona el autor, posiblemente se puedan resumir en unos 10. En cualquier caso los que me parecen más destacables son:

1. La regla del 80/20. Archiconocida pero no por ello menos valiosa.

2. La ley de Parkinson. No la conocía pero es tan real como la vida misma.

4. Primero da valor y luego recupéralo. Nunca al revés. Tan obvia como ignorada.

9. Utiliza du sistema de activación reticular como ventaja. Por fin una explicación razonable a todos esos consejos de “ser optimista”, “tener actitud positiva”, “visualizar lo que quieres” etc.

13. El 80-90% de las cosas que temes nunca van a ocurrir. Concisa y breve explicación para liberar tu tiempo de tantas preocupaciones y dedicarte a otras cosas mas divertidas.

Aquí va el artículo completo:

Ahora tengo 28 años. No suelo pensar en el pasado o arrepentirme de cosas pasadas pero algunas veces pienso que me hubiese gustado aprender antes algunas de las cosas que he
aprendido en los últimos años. Pienso que  hubiese estado bien que me las enseñaran en el
colegio.

Quizás algunas me las enseñaron pero seguramente no presté atención o no me parecieron útiles
en aquel momento. En cualquier caso sería bueno reducir algunas horas de las clases de alemán
y utilizarlas para una asignatura de desarrollo personal.

Con una hora a la semana bastaría. Seguro que sería de mucho provecho para muchos alumnos y a la larga para la sociedad en
general. Aquí van:

1. La regla del 80/20.
Esta es una de las mejores maneras de hacer mayor uso de tu tiempo. La regla del 80/20, también conocida como la ley de Pareto. Esta regla básicamente dice que el 80% del valor que recibes proviene del 20% de tu actividad.

En otras palabras, mucho de lo que haces probablemente no es tan útil o imprescindible como piensas. Simplemente puedes dejar de hacer o al menos reducir drásticamente el tiempo que le dedicas a una gran cantidad de cosas.Si lo logras, tendrás mucho más tiempo y energía para dedicar a aquellas cosas que realmente son de valor, te hacen felices y te traen satisfacción.

2. La ley de Parkinson.
Puedes hacer las cosas mucho más rápido de lo que piensas. Ésta ley dice que una tarea se expandirá en el tiempo y en complejidad dependiendo del tiempo que le hayas reservado inicialmente.

Por ejemplo, si te propones encontrar una solución para un problema entonces éste parecerá que vaya cobrando mayor complejidad y acabarás dedicándole más y más tiempo buscando una solución.

Así que concéntrate en encontrar soluciones. A continuación destina solo una hora (en vez de un día) o un día (en vez de una semana) para resolver el problema. De ésta forma obligarás a tu mente a focalizarse en soluciones y acciones. El resultado quizás no sea tan perfecto como si le hubieses dedicado una semana, pero como ya dije en el punto anterior, el 80% del valor de todas formas provendrá del 20% del esfuerzo.

La gracia está en obligarnos a concentrar ese 20% en una hora o un día y simplemente saltarnos el otro 80% que de todas formas aportaría muy poco. Hay una segunda ventaja. Es posible que los resultados incluso sean mejores, dado que no hemos podido complicar en exceso la solución. Esto llevará sin duda a una implementación más rápida, mejorará tu capacidad de concentración y liberará más tiempo para otras cosas sin el ruido de fondo que generan los problemas no resueltos en el fondo de tu mente.

3. Agrupar tareas
Tareas rutinarias y aburridas pueden crear mucha frustración y ansiedad de bajo nivel. Una buena manera de liquidar éste tipo de tareas es agruparlas. Eso significa hacerlas todas de golpe. Serás capaz de hacerlas más rápido porque en conjunto necesitas menos tiempo de preparación inicial (y motivación) que si las repartes en el tiempo tienes que buscar la energía para cada una de ellas.

Además cuando trabajas así te involucras más en la tarea y aumenta tu concentración (…y eficiencia).

Un ejemplo de tareas rutinarias agrupadas para hacer en una hora: limpiar tu escritorio /contestar los emails del día (…veo que el autor es un poco optimista o trabaja en la administración pública) / limpiar los platos / hacer tres llamadas / hacer la lista de la compra para mañana.

Babalum: añadiría que otro de los beneficios es uno de los que ya se cita en el primer punto ”Si lo logras, tendrás mucho más tiempo y energía para dedicar a aquellas cosas que realmente son de valor, te hacen felices y te traen satisfacción”

4. Primero da valor y luego recupéralo. Nunca al revés.
Aunque sea anti-intuitivo. Mucha gente cree o se comporta como si alguien tuviera que darles algo o hacer algo por ellos antes de estar dispuestos a retornarlo. El problema es que la mayoría de gente es así. Esto dificulta el intercambio o la colaboración.

Si deseas aumentar las cosas que recibes (dinero, amor, amabilidad, oportunidades, etc.) debes aumentar ante las que das. A lo largo del tiempo acabas percibiendo todo lo que has dado. Quizás estaría bien recibir algo a cambio de nada, pero eso raramente ocurre.

5. Se proactivo en vez de reactivo
Este punto está relacionado con el anterior. Si todo el mundo es reactivo se lograría muy poco. También puedes quedarte sentado y esperar a que otro haga algo. Probablemente alguien acabará haciendo algo pero eso puede tardar bastante tiempo.

Es mucho mejor ser proactivo, simplemente ser el primero que da el primer paso y pone la pelota en movimiento. Eso no solo te ahorra mucho tiempo de espera, sino que también es más satisfactorio ya que te da una mayor sensación de controlar tu propia vida en vez de sentirte como si fueras usado por un conjunto de fuerzas externas y aleatorias.

6. Equivocarse y fracasar es bueno
De niño pequeño vas probando y probando hasta que aprendes. Cuando creces empiezas a aprender en la escuela y empiezas a probar menos cosas. Y así sucesivamente. Esto podría ser uno de los motivos por los que dejamos de ser preactivos y nos volvemos más reactivos esperando que otros hagan algo.

Piénsalo. ¿Qué podría pasar si pruebas algo y fallas? ¿Quizás la gente se ría de ti?

Quizás lo hagan, pero cuando te ocurra, pronto te darás cuenta que raramente es el fin del mundo. La mayoría de las veces ni siquiera les importará. Tienen sus propias preocupaciones. Muchas veces el éxito en la vida proviene de no abandonar después de errores y fallos sino de insistir. De ser persistente.

Cuando aprendes a ir en bicicleta te caes una y otra vez. Quizás de lastimes una rodilla e incluso llores un poco. Pero te levantas y lo vuelves a intentar. De repente a base de insistir sabes como hacerlo.

Si pudieses reconectarte a como eras con 5 años y hacer las cosas de esa manera, en vez de abandonar después de uno o dos intentos, probablemente experimentarás muchas cosas interesantes. Aprenderá lecciones muy valiosas y tendrás algo más de éxito.

7. No te autocastiges.
¿Porque la gente abandona después de unos pocos intentos? Bien, creo que la razón principal es simplemente porque se autocastigan demasiado.

Se trata de un hábito bastante absurdo. Simplemente crea dolor innecesario y adicional dentro de uno y se desperdicia un tiempo precioso. Lo mejor es abandonar éste hábito lo antes posible.

8. Tu mejor amigo.
Conocer gente nueva es divertido, pero también puede provocar stress. Todos queremos dar una buena primera impresión y tememos quedarnos atrapados en una conversación de pena.

La mejor manera que he encontrado para evitar ese stress inicial es asumir que ya tienes una buena relación con cualquier persona nueva que conozcas. Simplemente imagínate que estás delante de uno de tus mejores amigos. Entonces empiezas la interacción con esa imagen en la cabeza y dejarás de estar nervioso.

Es sorprendente lo bien que funciona. Más acerca de ésta técnica en “Como tener mejores conversaciones: asumir una relación (está en inglés)

Babalum: Se trata de una sencilla técnica de PNL.

9. Utiliza tu sistema de activación reticular como ventaja.
En clase me enseñaron acerca de los órganos y funcionamiento internos del cuerpo, pero lamentablemente nadie me habló del sistema de activación reticular. Es una pena, porque se trata de una de las cosas más potentes que puedes aprender.

¿Qué es el sistema de activación reticular? Pues se trata de la función que te permite ver aquello en lo que te concentras mentalmente entre todas las cosas que están en tu campo visual. Es lo que te ayuda a encontrar lo que buscas.Lo único que tienes que hacer es pensar en lo que quieres, no en lo que no quieres. Y sobretodo no te desvíes.

Establecer objetivos y revisarlos frecuentemente es una manera de mantener la atención en lo que es importante. Te ayuda a tomar acciones que te acercarán a donde quieres ir.

Otra truco es utilizar recordatorios externos que pueden ser anotaciones en trozos de papel que te recuerden cosas como “Dar valor primero” o “Tu mejor amigo”. Engancha estas notas en tu frigorífico en el espejo del baño etc.

10. Tu actitud cambia tu realidad.
Todos hemos oído lo de “ser positivo” o que debemos cambiar nuestra actitud. Es un bonito consejo pero es muy fácil olvidarlo y seguir adelante como siempre si no se entra más en detalle en las razones por las cuales una actitud positiva es muy ventajosa.

Lo que descubrí hace unos años es que si cambias tu actitud cambias tu realidad. Cuando utilizas una actitud positiva en vez de una negativa empiezas a ver puntos de vista y detalles que antes eran completamente invisibles para ti. Llegas incluso a pensar “como no lo he hecho antes”?

Cuando cambias tu actitud cambias las cosas en las que concentras tu atención y todo empieza a verse de otro color. Aunque éste punto es muy similar al anterior, creo que es suficientemente importante para tener su propio apartado.

Cambiar tu actitud puede hacer que tu mundo de un giro tremendo. Muchos no estaréis de acuerdo a priori. Muchos consideramos el pesimismo como realismo, pero eso tiene mucho que ver con nuestro sistema de activación reticular. Tendemos a ver las cosas que nuestra mente busca y las convierte en real.

Si creemos que algo tendrá un resultado moderado o no tendrá éxito, nuestra mente filtrará y nos mostrará aquellos elementos que reafirmen nuestra creencia. Habremos tenido razón y ello reforzará todavía más nuestra actitud ya que nuestro “pesimismo-realismo” era acertado.

Quizás eso es lo que buscas, tener razón. Pero hay cosas mucho más divertidas que tener razón todo el tiempo. Si simplemente cambias tu actitud, en vez de solo analizar éste concepto en tu mente, te sorprenderás.

11. Agradecer trae felicidad.
Seguro que de pequeños nos lo han dicho cientos de veces. Hay que dar las gracias. Hay que ser agradecido. Simplemente porque es lo correcto.

Probablemente nunca nadie te ha explicado que sentirse agradecido de verdad es la mejor manera de cambiar un estado de ánimo negativo en uno de felicidad. Inténtalo la siguiente vez que te sientas desmoralizado o pesimista. Un minuto de sentir agradecimiento y todo cambia (si tu quieres, claro).

Además se trata de una excelente herramienta para mantener una actitud positiva y focalizar tu atención en las cosas correctas. Además, haces felices a los demás lo cual suele provocar que te sientas todavía más feliz ya que las emociones son contagiosas.

12. No te compares con otros.
El ego quiere compararse con otros. Quiere encontrar razones por las cuales sentirse bien contigo mismo (“Yo tengo un coche nuevo”). No obstante, éste habito nos trae problemas cuando nos comparamos con otros que tienen más que nosotros (“Oh, el coche de Pedro es más caro que el mío”). Consecuentemente ya no nos sentimos tan bien.

Cuando te comparas constantemente con otros, dejas que el mundo alrededor tuyo controle como nos te sientes contigo mismo. Acabas en una montaña rusa de emociones.

Es mucho mejor compararse con uno mismo.  Observar lo lejos que has llegado, lo que has conseguido tu, cuanto has evolucionado. Aunque a primera vista no parezca tan divertido, a la larga trae mucha más paz interna, fortaleza personal y sentimientos positivos.

13. El 80-90% de las cosas que temes nunca van a ocurrir.
Este es uno de los puntos importantes. La mayoría de cosas que temes no ocurrirán!

Son simples fantasmas en tu mente. Mejor todavía, en el improbable caso de que ocurran, las consecuencias casi nunca son tan malas o dolorosas como te imaginas. Preocuparse es en la mayoría de casos una pérdida de tiempo y energía.

Esto es más fácil decirlo que hacerlo, pero si piensas en todas las cosas que has temido que ocurrieran a lo largo de tu vida y cuantas han ocurrido en realidad, te darás cuenta que puedes empezar a relajarte y liberarte, aunque sea poco a poco, de muchas de tus preocupaciones.

Babalum: recomiendo la lectura de un artículo anterior en éste Blog: “En que nos
diferenciamos de las zebras

14. No te tomes las cosas demasiado en serio
Es muy fácil perderse en la complejidad de problemas y temas que parecen tremendamente importantes en estos momentos. Como decía en el punto anterior, la mayoría de problemas que te preocupan probablemente nunca ocurrirán. Casi seguro que las situaciones y problemas que te tienen atrapados en estos momentos, ni los recordarás en tres años (…y mucho menos en 100).

Tomarte a ti mismo, tus pensamientos o emociones demasiado en serio, la mayoría de veces solo lleva a un sufrimiento innecesario. Relajarse y reírse de si mismo puede obrar milagros en tu humor y en tu vida.

15. Escríbelo todo.
Si tu memoria es como la mía, posiblemente sea como un bolsillo agujereado. Mucha buenas ideas pueden perderse si no tienes el hábito de apuntarlas. Apuntarlas también te ayudará a mantener tu atención en lo que quieres.

16. En casi todas las experiencias puedes encontrar oportunidades.
En casi todas las experiencias encontrarás cosas que aprender y oportunidades de crecimiento. Experiencias negativas, errores y fracasos pueden a veces ser incluso mejores que los éxitos, porque te enseñan algo nuevo, algo que un éxito jamás te podría haber enseñado.

Siempre que tengas una experiencia negativa, pregúntate: donde está la oportunidad en esto? ¿Qué hay de bueno en ésta experiencia? Una experiencia negativa, puede, con el tiempo, ayudarte a crear muchas experiencias positivas.

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En que nos diferenciamos de las zebras

Por babalum, 01-06-2008 9:50 am

Basado en una historia extraída de una entrevista a “Eduard Punset” en algún programa de televisión.

Zebra en la Sabana¿En que nos diferenciamos de las zebras?

Bueno, pues para empezar veamos que hace la zebra. La zebra vive feliz en la Sabana y se pasa el día pastando. Se pasa el día pastando y es feliz.

De repente olfatea a un león.

La zebra se pone en estado de alerta, mejor dicho, tiene terror. Su organismo es rápidamente inundado por hormonas y otros transmisores que hacen que se tensen sus músculos, se libere energía y la zebra empieza a correr en un estado de stress y angustía total. Todo ello para aumentar su probabilidad de sobrevivir.  Zebra perseguida por leon

Entonces pueden pasar dos cosas.

El león alcanza a la zebra y la historia se acaba para la zebra.

O bien, la zebra escapa.

En cuanto la zebra haya escapado, inmediatamente volverá a su actividad anterior. La zebra vive feliz en la Sabana pastando.

Veamos ahora como nos comportaríamos las personas.

En primer lugar mientras estamos pastando estaríamos constantemente preocupados por la posible presencia de un león. ¿Y si viene un león? ¿Podré correr suficientemente rápido? ¿Y si me alcanza? ¿Y si me escapo?¿Hacia donde tendré que correr?¿Habrá más de un león?

Está comprobado que cuando imaginamos situaciones, nuestro organismo responde, aunque con menor intensidad, como si realmente estuviesemos viviendo dicha situación. Mientras nos preocupamos por una posible ameneza estaremos segregando las mismas hormonas y generando stress.

Bien. Sigamos con nuestra historia de la Sabana. De repente nos percatamos de la presencia de un león. Igual que la zebra tendremos terror, se pondrán en marcha todas nuestras funciones de alerta máxima y huiremos lo más rápidamente posible.

Como ya sabéis, pueden pasar dos cosas. O nos comen, con lo cual pasaríamos a un estado de paz eterna, o bien nos escapamos.

Supongamos que escapamos. ¿Volveremos a pastar tranquilamente? Me temo que no. Nos pasaremos un largo tiempo, probablemente muchas veces durante las siguientes semanas, recordando la escena, a pasar el mismo terror una y otra vez y revivir incluso lo que no pasó. ¿Y si el león hubiese sido más rápido? ¿Y si me hubiese caído? ¿Y si no hubiese detectado al león? Resumiendo, más stress, más adrenalina, más angustia y menos felicidad.

Conclusión: “Be zebra my friend”, aunque sólo sea un poquito.

Hombre Zebra

 

 

 

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El papel de las emociones en nuestras decisiones

Por babalum, 26-02-2006 5:23 pm

Transcribo un apartado del libro “El viaje a la felicidad de ” Eduard Punset.

Todo empieza con una emoción. Ya lo intuyeron algunos grandes hombres de acción hace medio siglo y lo corrobora ahora la ciencia. Pero el descubrimiento más reciente y revolucionario se lo debemos a científicos como Dylan Evans, de la facultad de Informática, Ingeniería y Ciencias Matemáticas de la University of the West of England en Bristol, al demostar que las decisiones -todas las decisiones- son emocionales.

¿Cuál es la trama normal de cualquier planteamiento? En el inicio -si lo que acabamos de decir es correcto- hay una emoción. A continuación, se lleva a cabo un proceso de cálculo racional en el que se va ponderando toda la información disponible. A diferencia de la primera fase, en la que todo ocurre a velocidad de vértigo, la segunda etapa es lenta y tediosa: hay tal proliferación de argumentos a favor y en contra que, a fuerza de ponderar y sopesar datos, la lógica de la razoón no acaba de imponerse. Afortunadamente, al final reaparecen, como una tabla de salvación , las emociones. Si antes no sabíamos para qué servían las emociones, ahora constatamos que sin ellas no tomaríamos nunca decisiones. De ahí que muchos especialistas en robótica estén ahora empeñados en que los robots del futuro sean capaces, también, de sentir emociones para que puedan decidir en igualdad de condiciones que los humanos. Si nosotros no podemos decidir sin emociones, los robots tampoco.

En contra de la opinión de la inmensa mayoría, que cree conocer las razones conscientes que motivan sus decisiones, los neurólogos sugieren que, en última instancia, es una emoción la que inclina la balanza hacia un lado u otro. Si sólo contáramos con la razón, no decidiríamos nunca nada, dada la complejidad casi infinita que supone evaluar correctamente la selva de datos disponibles.

Peer Solberg, profesor en la Sloan School of Management del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en Estados Unidos, explicaba en la década de los sesenta su teoría sobre la toma de decisiones en la vida corporativa: un proceso que iba desde la identificación de todas las opciones hasta la elección final de la que obtenía mayor puntuación; pasando por la evaluación de las mismas y la fijación del orden de prioridades.

Un fin de curso en el que sus estudiantes le agobiaron con más peticiones de consejo de lo que era usual para encontrar trabajo, decidió aplicarles la prueba de lo que les había enseñado durante el curso. Su sorpresa y sentimiento de frustración corrieron parejos cuando descubrió que la casi totalidad de sus estudiantes había seguido su corazonada, en lugar del método expuesto en clase para elegir trabajo. Y no sólo esto, sino que la comparación con las ofertas rechazadas tenía como único objetivo convencerse a sí mismos de que su intuición había funcionado.

Los alumnos del profesor Solberg no soportaron la lentitud desesperante de los procesos racionales de decisión, contrastaban con el ritmo fulminante de las intuiciones emocionales. Por otra parte, las decisiones puramente racionales no sólo se perderían en la inmensidad de datos disponibles sino que, además, no responderían a nuestras necesidades emocionales…

El viaje a la felicidad

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