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Manual sobre Inversores (6)

Por babalum, 09-07-2007 3:00 pm

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12. Ser rechazado por inversores no significa mucho

Algunos emprendedores se derrumban cuando son rechazados por inversores. No deberían tomárselo tan a pecho. Para empezar, los inversores se equivocan muchas veces. Me costaría pensar en alguna startup de éxito que no fue rechazada por inversores en algún momento. Muchas Capital Riesgo rechazaron a Google. Consecuentemente la reacción de una Capital Riesgo no significa gran cosa.

Los inversotes muchas veces te rechazarán por motivos superficiales. El otro día leí una historia acerca de una Capital Riesgo que rechazó una startup simplemente porque habían repartido acciones a muchas personas de manera que eran necesarias demasiadas firmas para cerrar el trato.

El motivo por el cual las Capital Riesgo pueden comportarse así, es porque tienen muchas alternativas. No importa si te subestiman por alguna razón superficial porque el siguiente candidato a invertir será casi igual de bueno que tú (artículo buenísimo de Paul Graham acerca modelos de juicios – traducido al español).

 Imagina que debes elegir manzanas en una frutería. Coges una con una pequeña mancha, seguramente sólo se trata de una mancha superficial y por ello no relevante, pero para que detenerse a estudiar si la mancha es superficial o afecta a toda la manzana? No vale la pena, hay muchas más. Consecuentemente descartas una manzana que podría ser fantástica.

Los inversores serán los primeros en admitir que se equivocan muchas veces. Así que si te rechaza uno no pienses automáticamente que lo estás haciendo mal. ¿Como mucho pregúntate si puedes corregir algo?

13. Los inversores son emocionales

Me ha sorprendido descubrir lo emocionales que pueden llegar a ser los inversores. Esperarías que fuesen fríos y calculadores, o al menos objetivos y orientados al negocio. Pero muchas veces no es así. No estoy seguro si es su posición de poder que los hace así, o las cantidades ingentes de dinero que manejan. En cualquier caso las negociaciones de inversión se vuelven muchas veces en un tema personal. Si ofendes a un inversor éste desaparecerá en menos que canta un gallo.

Hace algún tiempo una conocida empresa de Capital Riesgo ofreció una ronda de financiación tipo “A” a una startup a la que habíamos aportados capital semilla. Al poco tiempo descubrieron que una empresa de Capital Riesgo rival también estaba interesada. Les atemorizó tanto la posibilidad de ser rechazada a favor de la otra empresa de Capital Riesgo que presentaron lo que se llama un “acuerdo de condiciones bomba” imponiendo un plazo de 24h a los emprendedores para decir “Si” o “No”, ya que transcurrido el plazo cerrarían las vías de negociación. 

Este tipo de prácticas son bastante dudosas pero no por ello infrecuentes. Lo que me sorprendió fue su reacción cuando les llamé para hablar acerca de ello.  Les pregunté si seguirían interesados en la startup si la Capital Riesgo finalmente no hiciera ninguna oferta y me dijeron que no. Que razones racionales podrían justificar ésta respuesta? Si pensaban que el proyecto era una buena inversión que más daría lo que pensaba otra Capital Riesgo?

Seguramente era su obligación con sus socios capitalistas invertir en las mejores oportunidades que pudieran encontrar. En realidad deberían estar encantados si la empresa rival finalmente no hiciese ninguna oferta, porque eso significaría que ésta estaba dejando pasar una buena oportunidad. Naturalmente no había ninguna base racional para su comportamiento. Simplemente no podían soportar la idea de quedarse con lo que su rival no quería.

En toda ésta historia el “acuerdo de condiciones bomba” no era únicamente una triquiñuela táctica para presionar a la startup. Era también un intento de romper una relación antes de ser rechazado. En un ensayo anterior (artículo original de Paul Graham en inglés) ya dejé entrever como las empresas de Capital Riesgo a veces se comportan como colegialas. Me consta que unas cuantas ya han bromeado acerca de ésta comparación, pero ninguna lo ha negado.

 

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Por babalum, 06-07-2007 4:04 pm

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10. La contribución de los inversores suele ser subestimada.

Los inversores hacen mucho más para las startups que simplemente darles dinero. Suelen ayudarles a hacer buenos tratos y introducirlos a personas que les pueden ayudar. Además, algunos de los más inteligentes, particularmente los Business Angels, pueden dar buenos consejos acerca del producto.

De hecho, diría que lo que diferencia a los buenos inversores de los mediocres es la calidad de sus consejos. Muchos inversores dan consejos, pero solo los mejores dan buenos consejos.

De todas formas, independientemente del tipo de ayuda que pueden prestar los inversores a una startup, ésta suele ser subestimada. Eso es así en parte porque es bueno para todos que se piense que los fundadores controlaron todos los detalles y todas las buenas ideas provienen de dentro de la empresa. Eso hace que aumente el valor de la compañía.

Ésta tendencia es reforzada por la obsesión que muestran los medios por los fundadores. Veamos, en una compañía fundada por 2 socios, el 10% de las ideas puede que provengan de la primera persona que se contrató. De hecho si no fuera así, probablemente se podría decir que no se ha contratado a la persona correcta. A pesar de ello, ésta persona será totalmente ignorada por la prensa.

Os digo esto como fundador: la contribución de los fundadores es siempre sobrestimada. El peligro de ésta situación es que nuevos emprendedores, viendo a otros fundadores, los vean como superhombres (…o mujeres), creyendo que deberán emularlos. La realidad es que todo el “show” solo es posible con la ayuda de multitud de otras personas de sus equipos que nunca aparecen en escena.

11. Las Capital Riesgo temen dar mala imagen.

Me ha sorprendido mucho, descubrir lo tímidas que son muchas Capital Riesgo. Parece que teman fracasar a los ojos de sus socios o incluso de aquellos cuyos fondos invierten.

Es posible medir este miedo observando que algunos no están dispuestos a invertir dineros del fondo que manejan pero si están dispuestos a invertir personalmente como “Business Angels”. De todas formas no es rigurosamente correcto decir que las Capital Riesgo están menos dispuestos a tomar riesgos. Lo que no están dispuestos, es a hacer cosas que puedan proporcionarles una mala imagen o reputación. Aunque pueda parecerlo, no es lo mismo.

Veamos un ejemplo. Muchas Capital Riesgo dudarían a la hora de invertir en una startup fundada por un par de hackers de 18 años por muy brillantes que sean. Si el proyecto fracasa, sus socios podrán decir: “Como se te ocurre invertir $x millones de nuestro dinero en unos jovenzuelos de 18 años?”

En cambio si una Capital Riesgo inviertese en una startup fundada por 3 ex – ejecutivos de banca, de 40 años y que pretenden subcontratar su desarrollo de producto – que a mi modo de ver es mucho más arriesgado – nadie les podría criticar si fallase.  A priori, la segunda inversión parece mucho más prudente.

Como dijo un amigo mío, “La mayoría de las empresas de Capital Riesgo no harían nada que suene mal al tipo de personas que gestionan fondos de pensiones”. Los “Business Angels” son más libres porque no tienen que rendir cuentas a nadie.

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Por babalum, 02-07-2007 10:32 pm

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8. Las valoraciones son pura ficción

Las empresas de Capital Riesgo admiten que las valoraciones son artificiales. Ellas deciden cuanto dinero necesitas y que fracción de la compañía quieren. Mediante estos dos parámetros se establece la valoración.

Las valoraciones van subiendo en función del tamaño de la inversión. Una empresa en la que un “Business Angel” está dispuesto a invertir 50.000$ con una valoración de 1 millón de $ no será capaz de obtener 6 millones de $ con esa misma valoración. Eso llevaría a una situación donde los fundadores tendrían menos de un séptimo de la compañía. Muchas Capital Riesgo no se sentirían cómodos con éste escenario. Es por ello que no se oyen operaciones donde una Capital Riesgo invierte 6 millones de $ a una valoración pre-money de 1 millón de $.

Consecuentemente si las valoraciones cambian dependiendo de la cantidad invertida, esto demuestra cuan poco fiables son a la hora de expresar el valor intrínseco de la compañía.

Dado que las valoraciones son tan artificiales, los fundadores no deberían preocuparse demasiado por ellas. No deberían perder mucho tiempo con éstos asuntos. De hecho una valoración alta puede ser un problema. Si obtienes financiación a una valoración pre-money de 10 millones de $, no te dejarán vender la compañía por menos de 20. Tendrás que vender por más de 50 para que la Capital Riesgo obtenga un multiplicador de su inversión de 5, que suele ser bajo para ellos. Probablemente querrán que aguantes hasta que puedan obtener un multiplicador de 100. Pero claro, tener que vender tan caro reduce mucho las probabilidades de ser comprado. Muchas compañías te pueden comprar por 10 millones de $, pero muy pocas por 100. Dado que una startup es una apuesta donde solo hay dos posibilidades – ganar o perder – lo que en realidad quieres es optimizar tus probabilidades de ganar, no tu porcentaje de participación.

¿Entonces porque los fundadores suelen buscar valoraciones altas? Están confundidos por una ambición inoportuna. Creen tener más éxito si consiguen una valoración más alta. Por lo general suelen codearse con otros fundadores y si consiguen una valoración mas alta podrán decir: “la mía es más grande que la tuya”. Pero en realidad obtener financiación no significa mucho. Realmente lo que debería importarle al fundador es como acaba la aventura y obtener una valoración demasiado elevada reduce las probabilidades para el fundador de acabar en una buena situación.

La única ventaja de una valoración alta es que te diluyes menos. Pero hay otra manera de conseguir lo mismo. Pide menos dinero.

9. Los inversores buscan a emprendedores que se parezcan a los últimos emprendedores de éxito.

Hace diez años los inversores buscaban al siguiente Bill Gates. Eso fue un error, ya que Microsoft fue un startup poco corriente. Empezaron casi como una empresa de servicios de programación. La razón por la que crecieron tanto fue porque gracias a IBM les cayó el estándar para PC.

En éstos momentos las empresas de Capital Riesgo están buscando al siguiente Larry y Sergy. Eso es bueno, ya que Larry y Sergey se parecen más a lo que cabría llamar emprendedores ideales para una startup.

Hasta la fecha los inversores pensaban que era importante para un emprendedor ser un experto en su negocio. Por ello estaban dispuestos a financiar legiones de MBAs que querían utilizar el dinero para contratar programadores que construyeran el producto por ellos. Eso sería como financiar a Steve Balmer esperando que éste contrate a Bill Gates – la burbuja nos ha enseñado que es más bien al revés. Hoy en día la mayoría de empresas de Capital Riesgo saben que deben financiar a los técnicos. Esto ocurre sobretodo con los punteros. Las más mediocres todavía buscan financiar a MBAs.

Si eres un “hacker” es bueno oír que los inversores están buscando a los nuevos Larry y Sergey. Las malas noticias son que los únicos inversores que realmente podrán acertar serán aquellos que sepan como eran Larry y Sergey cuando eran estudiantes y no las estrellas mediáticas que son ahora. Lo que algunos inversores siguen sin entender es lo poco convincentes y seguros de si mismos que pueden parecer los emprendedores cuando están empezando.

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Por babalum, 13-06-2007 11:09 pm

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6. La mayoría de inversores solo buscan grandes éxitos

Las empresas de Capital Riesgo prefieren proyectos que tienen la posibilidad de salir a bolsa. Es allí donde hay dinero a ganar de verdad. Saben que la probabilidad de que una startup concreta salga a bolsa es baja, pero buscan invertir en aquellas que al menos tienen una posibilidad.

Actualmente la manera en la que parece que operan las Capital Riesgo es invertir en un buen número de proyectos, de los cuales la mayoría fracasan pero uno es Google. Aquellos pocos proyectos que acaban arrasando, compensan con creces las pérdidas de todas las demás inversiones. Esto significa que muchas Capital Riesgo sólo invertirán en ti si eres un Google en potencia. No les interesan inversiones con poco riesgo pero que puedan ser adquiridas pro 20 millones de dólares. Tiene que existir la posibilidad, por muy remota que sea, de que la empresa se convierta realmente en una gran compañía.

Nota de Babalum: Leyendo éste párrafo me vienen a la mente las teorías de los cisnes negros positivos de Nassim Taleb. Recomiendo leer ésta parte de la serie de librobits “Confundidos por el azar” donde Taleb explica su propia estrategia de inversión

En éste punto los “Business Angels” son diferentes. Normalmente éstos se dan por satisfechos si pueden esperar la venta de la empresa por 20 millones de dólares, aunque naturalmente no despreciarán proyectos que tengan probabilidad de salir a bolsa. Consecuentemente es bueno tener un plan a largo plazo ambicioso ya que complaceremos a unos y a otros.

Si acabas aceptando el dinero de una Capital Riesgo, más vale que estés seguro de tus planes ambiciosos ya que normalmente los términos impuestos por éstas dificultan una adquisición prematura. No te dejarán vender antes de que se pueda lograr una valoración de la compañía de acuerdo a sus expectativas.

7. A las empresas de Capital riesgo solo les interesan proyectos donde puedan invertir mucho dinero

Dado que las empresas de Capital Riesgo suelen gestionar fondos de inversión les interesa aportar grandes sumas. Un típico fondo de una empresa de Capital Riesgo suele ser de cientos de millones de dólares. Si la empresa tiene 10 socios y el fondo es de 400 millones de dólares, a cada uno le toca seleccionar e invertir 40 millones de dólares. Normalmente las empresas de Capital Riesgo forman parte de los Consejos de Administración de las empresas en las que invierten. Consecuentemente si sus inversiones fueran en promedio de 1 millón de dólares, cada uno tendría que participar en 40 consejos (160 reuniones al año si se celebran trimestralmente). Eso ya no es divertido. Es por ello que prefieren invertir más de una sola vez.

Pensar que por necesitar poco dinero te va a ayudar para que las Capital Riesgo te consideren una ganga es equivocado. De hecho te hace menos atractivo ya que significa que las barreras de entrada a tu negocio son bajas.  Cualquier competidor puede encontrar alguien que le preste una suma de dinero parecida ya que ésta es reducida. Ellos prefieren tratos de mayor envergadura, donde puedan invertir mas dinero de una sola vez y optimizar el rendimiento de su propia dedicación y tiempo.

De nuevo, los “Business Angels” son distintos dado que invierten su propio dinero. Les parece perfecto invertir menores cantidades, incluso a veces 20.000 dólares, siempre y cuando el retorno potencial les resulte suficientemente atractivo. Así que si estás pensando en montar algo por poco dinero, búscate un “Business Angel”.

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Por babalum, 11-06-2007 9:56 pm

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1. A los Ángeles no les gusta la publicidad.

¿Si los “Business Angels” son tan importantes porque oímos mucho más acerca de las empresas de Capital Riesgo? Pues porque a las empresas de Capital Riesgo les gusta la publicidad, necesitan venderse a los inversores que son sus clientes – los fondos de inversión y familias ricas que les dejan su dinero para que lo inviertan – y también a los emprendedores que vendrán para que los financien.

Los Ángeles no necesitan venderse a nadie porque invierten su propio dinero. Tampoco quieren venderse a los emprendedores: no quieren que se les persiga con planes de negocio. En realidad, las Capital Riesgo tampoco. Tanto unos como otros hacen tratos casi exclusivamente a través de presentaciones personales.

El motivo por el cual las Capital Riesgo desean tener una marca importante, no es conseguir más propuestas de negocio, sino para ganar aquellos proyectos que les interesan cuando compiten contra otra empresa de Capital Riesgo. Los “Business Angels” raramente compiten con otros, ya que cada uno de ellos invierte en menor número de proyectos o porque no les importa invertir conjuntamente o porque invierten cuando hay muchos más proyectos que cuando lo hacen las Capital Riesgo.

4. La mayoría de inversores, especialmente las Capital Riesgo, no se parecen a los fundadores.Algunos “Business Angels” son o han sido alguna vez como los “locos por la informática”, pero la mayoría de las Capital Riesgo son un tipo distinto de personas: se dedican a hacer negocios.

Si eres tu eres uno de esos “locos por la informática”, te propongo el siguiente juego para entender porque no hay gente como tu en las empresas de Capital Riesgo: ¿Que pensarías acerca de un trabajo donde nunca haces nada, pero te pasas todo el día escuchando los discursos de otros acerca de sus proyectos (la mayoría de ellos terribles), decidiendo si invertir en ellos o no y participando en los consejos de administración de aquellas en las que invertiste? Probablemente me contestarías que eso sería tremendamente aburrido. A los “locos por la informática” les gusta hacer cosas.

Debido a que la mayoría de las Capital Riesgo son de una especie distinta a los fundadores, es muy difícil saber que piensan realmente los primeros. Si tu eres uno de esos “locos por la informática” probablemente la última vez que trataste con alguno de ellos fue en la escuela. Quizás te cruzaste con alguno en la universidad en tu camino al laboratorio. Pero no los subestimes. Son tan expertos en su mundo como tú lo eres en el tuyo. Lo que suelen hacer muy bien, es juzgar a las personas y hacer tratos que les benefician. Piénsatelo dos veces antes de intentar vencerles en esto.

5. La mayoría de inversores invierten cuando hay movimiento

Debido a que la mayoría de inversores buscan cerrar negocios más que tecnólogos, por lo general no entienden lo que tú haces. Cuando era fundador, sabía que la mayoría de las Capital Riesgo no entendían de tecnología. También sabía que algunos ganaron mucho dinero. No obstante no fue hasta hace muy poco que se me ocurrió juntar estos dos hechos y preguntarme “¿Como puedes ser que las Capital Riesgo ganen dinero invirtiendo en cosas que no entienden?”

La respuesta es que invierten cuando detectan movimiento. De hecho es posible (o al menos lo era) ganar un montón de dinero si eres capaz de detectar cambios repentinos en bolsa. Cuando la cotización de una acción sube repentinamente, compras, y si cae repentinamente, vendes.  De hecho te comportarías como un jugador de bolsa con información privilegiada, sin saber exactamente lo que sabes. Solo sabes que sabes algo y es éste algo el que provoca el movimiento de la acción.

Las empresas de Capital Riesgo operan de éste modo. No se preocupan de analizar un proyecto para predecir si tendrá éxito o no. Ganan dinero porque perciben que algo está despegando algo antes de que se den cuenta los demás. Esto les proporciona casi tantas ganancias comos si tuviesen la capacidad de predecir que  proyectos tendrán éxito. Quizás les cueste un poco más caro comparado con haber invertido desde el principio, pero muy, muy poco más.

Como dicen muchos inversores, lo más importante es el equipo. En realidad lo más importante  para ellos es tu tráfico, luego lo que piensan otros inversores y finalmente el equipo. Si todavía no tienes tráfico entonces lo más importante para ellos es lo que piensan otros inversores acerca de tu proyecto. Y como puedes imaginar esto trae consigo opiniones variadas y cambiantes sobre el precio de una startup. De repente todos están interesados en ti, rogándote que cuentes con ellos, pero sólo hace falta que uno de los inversores se enfríe un poco y a la semana siguiente nadie te devolverá tus llamadas de teléfono. Estamos habituados a tratar con startups que pasan de estar en boca de todos al olvido total en unos pocos días, cuando en realidad no ha cambiado nada en el proyecto.

Hay dos maneras de afrontar ésta situación. Si te sientes con suficientes ánimos y confianza puedes intentar jugar el juego según sus reglas. Puedes empezar pidiendo una cantidad pequeña de inversión a una de las Capital Riesgo más modestas y una vez has generado interés, contactar una de las Capital Riesgo más importantes para una suma más alta y provocar un interés en tu proyecto creciente para finalmente “vender” al precio más alto posible.

Desde luego es un juego muy arriesgado y conlleva meses  de trabajo y reuniones para tener éxito. Yo mismo no me atrevería a probarlo. Mi consejo es jugar sobre seguro: si alguien te ofrece una trato decente, simplemente cógelo y continúa focalizándote en desarrollar tu proyecto. Startups ganan o pierden dependiendo de la calidad de su producto y no de lo bien o mal que hayan negociado su financiación.

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